¿Cuáles son las verdaderas ventajas de la digitalización empresarial?

Para responder a esta pregunta es necesario colocarla en su contexto, el actual, porque ni estamos debutando en tecnología ni nos encontramos en los albores del nuevo siglo, ya no.

Hemos pasado el periodo de prueba-error que supuso la primera fase de la digitalización empresarial. Ahora no andamos a ciegas, ahora sabemos perfectamente de qué hablamos cuando hablamos de ventajas de la digitalización y reconocemos, con claridad meridiana, las verdaderas ventajas de la digitalización empresarial.

Y no es que las ventajas de la digitalización, en general, hayan dejado de interesar, ni muchísimo menos. Lo que ocurre es que ya se conocen, la sociedad se ha familiarizado con ellas y con sus efectos; ahora, las empresas que se plantean la digitalización ya comprenden lo que la implementación de la tecnología digital puede significar para su presente y futuro y, sobre todo, tienen claro que, si quieren estar y ser referente en su sector en ese futuro, no pueden plantearse dudas.

Ahora la integración de tecnología en el ámbito empresarial está más dirigida hacia la excelencia, hacia la “crème de la crème” de la tecnología digital aplicada al funcionamiento de las empresas, hacia las verdaderas ventajas de la digitalización empresarial.

Que la digitalización facilita la gestión es un hecho que ya hemos comprobado todos, tanto a nivel empresarial como personal.

Que una mejora en la gestión es un pasaporte hacia un puesto preferente en el ranking empresarial, es una realidad y un riesgo.

Una realidad porque los datos y estadísticas lo demuestran, un riesgo porque si aún no lo has hecho, si aún no has iniciado un proceso de digitalización empresarial, estás asumiendo un riesgo y quizá no lo sepas.

Ya no depende solo de lo que tú hagas, mira alrededor, vas con retraso, tu competencia lo está haciendo y tú no, te vas a quedar fuera del tablero, estás corriendo un riesgo que, además de ser innecesario, te puede costar la vida, empresarial, se entiende.

Dar un paso antes, ser pionero, comprender las ventajas de la digitalización empresarial antes que tus competidores, sin embargo, puede catapultarte de tal modo que la distancia entre ellos y tu empresa no se pueda acortar jamás. Lo que para ti ha sido un paso hacia el futuro se convierte para ellos en un salto mortal imposible.

Y nadie exagera, las cosas son las que son. Implementar tecnología digital significa, por ejemplo, trabajar con herramientas de gestión que permiten acelerar el ritmo de trabajo, tener un mayor control sobre cada uno de los departamentos, sobre cada una de las fases y atender a los clientes de forma mucho más personalizada, cercana y rápida. Para cuando la competencia despierte a la realidad digital, para cuando venza su resistencia al cambio y quiera captar a esos clientes que ya forman parte de tu cartera, los habrás fidelizado de tal modo que les resultará imposible. Nadie cambia si los resultados son buenos y se siente bien tratado y atendido en exclusiva.

¿Más ventajas de la digitalización? Pues sigue el efecto dominó: si eres más competitivo, la productividad también aumenta y si la productividad aumenta el talento se sentirá atraído por tu empresa como las moscas por la miel o los hipster por los sandwiches de aguacate.

El talento empuja la productividad y la empresa consolida su competitividad en el mercado y así sin parar.

¿Sin parar? Aquí es necesario hablar de otra ventaja, quizá de la más importante que la digitalización aporta a la empresa.

No vamos a parar pero sí vamos a hacer una pausa. Vamos a dejar, por un momento, la senda, el camino a seguir para beneficiarte de los excelentes resultados que la digitalización ofrece a tu empresa. Solo un momento, solo uno, para ocuparnos del camino mismo, del núcleo, del eje que hace que una empresa lidere su sector manteniendo una actividad y un ritmo de crecimiento casi acorazados: hablamos de la seguridad.

Y no estamos hablado de la seguridad tal y como se entendía antes de la revolución tecnológica, ya no podemos permitirnos ese tipo de veleidades, ahora la seguridad es ciberseguridad porque en un mundo digital hay que estar preparado para enfrentar ciberataques, ciberdelincuencia y guerras cibernéticas.

La seguridad de una empresa ha sido siempre su mayor activo y su talón de Aquiles. Y ahora, no iba a ser diferente.

La gestión digital es mucho más sofisticada y ventajosa, es cierto. Ya hemos asistido a transformaciones en las que una pequeña empresa, asesorada profesionalmente en su cambio de modelo de analógico a digital, se ha transformado en una empresa digitalizada de referencia, aumentando su cartera de clientes y sus beneficios, pasando a jugar ¿cómo lo diríamos, en otra liga?.

Conseguir esa transformación no es fácil y mantenerse, tampoco. No se trata ya solo de riesgos comerciales o empresariales, ahora hablamos de seguridad, de ciberseguridad. La empresa ha crecido y su protección debe estar a la altura.

Y ahí, las ventajas de la digitalización también juegan a favor.

La ciberseguridad ofrece la protección necesaria para la información más sensible, la que es clave para el funcionamiento y avance de la empresa, la misma que la ha llevado a situarse como líder del sector gracias a la implementación de tecnología digital y a la inversión en formación de un equipo que sabe sacarle el máximo rendimiento.

El círculo digital se cierra, las ventajas de la digitalización son visibles en cada departamento, en cada nuevo cliente, en cada nueva estrategia comercial y en el cuidado de la información crítica con una garantía de seguridad inédita hasta la fecha.

Mar, 25, 2020

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